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El IET de la UMET y una nueva pauta inflacionaria para 2018

17 mayo, 2018

IET: Nueva pauta inflacionaria para el 2018 de 24,5%

El Índice Estadístico de Los Trabajadores (IET), organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), presentó una nueva pauta inflacionaria de 24,5% para el 2018.

En el último Informe de Precios y Salarios del IET se revisó la pauta estimada de inflación para 2018, llevándola desde el 21% al 24,5%. Esto sucedió como consecuencia  de la imprevista aceleración del tipo de cambio que se ubicaba en aquel entonces (04/05/18) en $21,80 pesos por dólar.

Como había anticipado el organismo, la estimación estaba condicionada por la cotización del dólar, dado que cualquier incremento adicional del precio de este obligaría a nuevas revisiones de la pauta de inflación. Esto fue visible con la agudización de la crisis cambiaria y el aumento del tipo de cambio que llegó a estabilizarse momentáneamente en torno a los $25 pesos por dólar.

Al día 16 de mayo, el dólar según el BCRA cotizó a $24,29, es decir, casi un 12% más caro que al momento de la redacción del informe inflacionario por el IET. El dólar más caro en relación al peso argentino, se traduce en nuevas y más elevadas proyecciones de inflación para 2018. Estas se distinguen en tres:

  1. a) En el escenario optimista: El traspaso a precios de la reciente devaluación es relativamente acotado (inflación en torno al 2,3% en mayo, y en junio, y luego en torno al 1,6% hasta fin de año). Aun así, la inflación de 2018 se situaría cercana al 26/27%.
  2. b) En el escenario moderado (más probable: El traslado a precios de la devaluación es significativo (3% de inflación en mayo-junio y 2% en julio), haciendo que la inflación de 2018 cierre cerca del 30%.
  3. c) En el escenario pesimista: El traslado a precios de la devaluación es particularmente intenso (3,5% de inflación en mayo-junio) y, si bien la inflación se desacelera en el segundo semestre, no logra bajar mucho más allá del 1,7% mensual. En este escenario, la inflación proyectada ronda el 32%.

Que uno u otro escenario se vuelva factible dependerá de la combinación de lo que pase con varias variables, a saber:

  1. i) Dólar: Un dólar estable en torno a $24/$25 por varios meses acrecienta las posibilidades del escenario optimista, en tanto que un dólar a $29 para fin de año (como prevé hoy el mercado) incrementa las probabilidades del escenario pesimista.
  2. ii) Tarifas: El gobierno ha anunciado profundizar el ajuste fiscal, de modo que es dable esperar que la suba de tarifas continúe. Si bien están programados aumentos en transporte público para junio y en gas y electricidad para fines de año, habrá que ver la magnitud de los aumentos en este último caso y, asimismo, si vuelve a aumentar el transporte público en el segundo semestre.

iii) Salarios: Los salarios, además de ser fundamentalmente un elemento clave de la demanda interna, son también un componente de la estructura de costos de las empresas. Si el movimiento obrero logra nuevos aumentos nominales de salarios que compensen la inflación acumulada y acelerada, la caída del consumo será menor (mejorando la actividad), pero echará por tierra la estrategia del gobierno nacional de usar como ancla de la inflación a los salarios.

  1. iv) Precios internacionales: En los últimos meses, el precio internacional de las commodities, como el petróleo, viene en ascenso, metiendo presión a los combustibles, insumo clave de la economía. Algo similar ha ocurrido con el precio internacional del trigo, que en el último año trepó 26% en dólares. Subas de precios internacionales de commodities implicarían mayores presiones inflacionarias, y viceversa.

El rector de la UMET, Nicolás Trotta, se refirió al respecto: “El nuevo panorama económico y la aceleración del dólar, que afecto a la Argentina estos últimos días, nos llevó a revisar las estimaciones  que teníamos previstas para este año”. Trotta agregó: la nueva meta presentada es una herramienta esencial de cara a un nuevo marco de negociación paritaria. La aceleración inflacionaria profundiza la puja distributiva en una año que se caracterizará por el conflicto laboral si se continúa condicionando la paritaria”.

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